LA SUB 20 OBLATA

Aunque a primera vista pareciera una selección de futbol donde se descubren nuevos talentos deportivos para los grandes equipos del mundo en realidad éste es como con humor los oblatos participantes de Paraguay y Uruguay llamamos a una semana de formación permanente para los que estamos hasta los 20 años de su primera obediencia.
Del 1 al 6 de marzo de 2009 nos reunimos en Uruguay seis oblatos de cada una de las dos entidades. Lo que primero se apreciaba era la internacionalidad, o más bien la interculturalidad, misioneros de 5 países con edades entre 30 y 46 años, de tres continentes pero con muchas cosas en común principalmente el habernos enamorado de Cristo, la Iglesia y los pobres al estilo de Eugenio.
Cuando se piensa a una oportunidad de formación permanente enseguida se recurre a personas que puedan ayudar a reflexionar, darnos pistas, motivarnos etc… En nuestro encuentro eso no faltó gracias a quien a través de la Escritura y de dinámicas interpersonales nos ayudaron a ver como cada camino de formación, a partir de la humanidad de cada uno, tiene que ayudar a desarrollar un proceso humano y espiritual.
Al mismo tiempo lo que pudimos rescatar con más intensidad es que hemos dedicado un día entero a contar nuestra experiencia de Dios, nuestro pasado, nuestro llamado a ser oblato, las dificultades y alegrías que en estos años de camino seguro no faltaron... Esto creó un clima de comunión fuerte que marcó nuestra convivencia empujándonos a conocernos más y a interesarnos por la misión que cada uno realiza. Aprovechábamos cada noche para ver juntos una película y algún partido de cartas no faltaba en los momentos libres.
Juntos hicimos también un paseo por la costa Atlántica, visitando algunos lugares de turismo de la zona, como también la capital del País.
Terminando esta esperiencia rematamos todo con un rico asado uruguayo y una charla, vía internet, con el p. Guillermo Steckling. Plantemos al p. general algunas dudas sobre reestructuración, procesos de unificación y pasos a ir dando, como poder vivir con profundidad “la convesión” tema central del próximo Capitulo general. Todo eso se vivió en un sencillo pero profundo clima entre nosotros y con el general donde él respondió a nuestras preguntas con mucha simplicidad y profundidad.
Sin duda el encuentro lo catalogamos como muy positivo y nos propusimos de continuar en este camino y de conocernos más. Como nos sugirió p. Guillermo mirarse mutuamente y mirar en la misma dirección.