Compartiendo un Tereré.
Taparendá (Paraguay), 15-20 de febrero 2010
Desde el 15 hasta el 20 de febrero hemos vivido un encuentro, de verdad muy
fraternal en la casa de retiro del Santuario de Tuparendá. Éramos
una veintena de Oblatos, del cono sur de America Latina, con diferente experiencia
de vida, desde algún Provincial, hasta post-novicios en el primer mes
de votos.
El equipo de Formación de CIAL organizó este encuentro para poder,
formandos y formadores juntos, profundizar la reflexión sobre algunas
realidades de nuestra vida consagrada, en particular: la vocación oblata
de hermano, y la compleja realidad afectiva, con sus puntos fuertes y sus debilidades.
El clima del encuentro, a pesar de los casi 40 grados de temperatura, ha sido
fresco y alegre. Mucha la gana de compartir también en los momentos más
libres. Entre un tereré bien helado y alguna palabra de Guaraní,
a medida que iban pasando los días, hemos tenido la oportunidad de intercambiar
en un clima profundo de escucha, escucha no solo de los ponentes, que nos ayudaron
en la reflexión, sino también de cada uno de los participantes
a la hora de compartir sus experiencias, retos, dificultades y logros.
Al final del encuentro
no podía faltar la visita al santuario de la Virgen de Caacupé.
Una manera muy oblata para encomendar, una vez más, la realidad de la
formación y de la misión en América Latina, a María
Patrona de nuestra Congregación.
Un agradecimiento especial va a la Provincia anfitriona de Paraguay, por su
atención en recibir tan gran número de Oblatos y por acompañarnos
en esta hermosa experiencia de fraternidad.
p. Antonio Messeri,
omi
(por el Equipo de Formación de CIAL)