Sigue creciendo la iglesia con la presencia de misioneros oblatos en el Chaco
paraguayo.
Así, como en 1940 hubo el primer bautismo de indígenas nivaclé, en 1994 de Enenlhet, en 1996 de sanapaná, ahora culminó un largo catecumenado la comunidad angaité de Sto. Domingo. El 30 de octubre, aniversario del fallecimiento del misionero del Chaco, P. José SEELWISCHE, OMI, el P. Miguel FRITZ, OMI, pudo bautizar a un primer grupo de adultos y niños de la etnia angaité.
Fue un momento de larga espera, de mucha paciencia, de diferentes obstáculos. Siempre fiel al propósito misionero de la iglesia paraguaya, que prevé una fase prekerigmática y que la comunidad haga el primer paso, durante muchos años, el contacto consistió “solamente” en visitas amistosas. No fue casual que la comunidad tuvo que volver a su memoria cultural y celebrar después de mucho tiempo una fiesta tradicional para poder entablar un diálogo interreligioso.
Hoy, la iglesia ya es más rica: tiene la primera vez en su seno una comunidad de indígenas angaité.