Misión Juvenil (15/03/2006 - Paraguay)


El Pedro Brítez, oblato de Paraguay, quiere compartir con nosotros una actividad especial que se desarrolla todos los años en su Provincia: La misión Juvenil.

En diciembre del 2005, hemos misionado en Horqueta, a unos 400 km de la capital: Asunción. 112 jóvenes eran los misioneros: las candidatas de las Oblatas, más de 30 jóvenes (Candidatos, Prenovicios y Escolásticos nuestros), dos uruguayas, tres Postnovicios brasileños, 6 Religiosas, 2 Hermanos y 7 Sacerdotes OMI, visitando y animando a 52 Comunidades Cristianas durante 12 días completos en pequeños Equipos Misioneros (2 o 3 personas por Comunidad). Esta Misión Especial es preparada, de manera inmediata, con un Retiro Espiritual de 3 días, animado por los algunos Formadores Oblatos, Profesos y una Oblata. El objetivo de la misión: que se fortalezca el sentido de pertenencia a la Iglesia, crezca el sentido y acción de participación en la Iglesia, revaloricen los Sacramentos, en especial la Reconciliación y la Eucaristía y se formen Grupos de Acción Evangelizadora.


Algunos Jóvenes, entre 17 a 28 años de edad, vienen de nuestras parroquias: ya son miembros activos en la catequesis, liturgia, grupo juvenil, grupo de evangelizadores, movimiento apostólico. Otros vienen de comunidades de base de otras parroquias donde algún Oblato da ayuda esporádica. Son los que sienten, junto con los Oblatos, ese cosquilleo o ardor en el alma o pasión por Misionar: ¡Ay de mi si no evangelizo! que suele tener como fruto principal: ser evangelizado. Los actores principales son los Jóvenes, aunque también suelen participar personas consagradas de otras Congregaciones y laicos adultos. Los autores secundarios son algunos Oblatos y Formandos Oblatos, en compañía de las Oblatas. No hay que olvidar que los autores ocultos son, sin duda alguna, el Espíritu de Cristo y San Eugenio de Mazenod.

El Escenario suele ser una Parroquia grande (de 50 a 120 Comunidades de Base), a veces sin párroco, o con párroco y su vicario, pero que no pueden atender bien a todas y cada una de las Comunidades de Base. Los agentes cualificados de la Parroquia suelen ayudar muchísimo para que la Obra salga bien.

La Clausura el 25 de diciembre, presidida por el Mons. Ortiz, pues en su jurisdicción queda Horqueta, fue muy emotiva y aleccionante. Fue animada por la orquesta y coro de algunos Prenovicios OMI y la Carolina OMI. ¡Muchas personas vinieron acompañando a sus jóvenes misioneros! Por la tarde hicimos la evaluación y fue muy bien recibida por todos la invitación del Párroco a repetir la Misión Juvenil en su parroquia.

Esta pastoral permite: darnos a conocer como Oblatos; a algunos jóvenes compartir nuestra espiritualidad y manera de misionar entre gente pobre; crecer en la propia vocación misionera en virtud del bautismo; animar a otros jóvenes y familias a ser más misioneras y comprometidas en/con su Comunidad; apoyar a los catequistas y coordinadores en su tarea pastoral difícil; dar una mano a los Sacerdotes de la parroquia y promover las vocaciones cristianas específicas (laicales, religiosas y sacerdotales).

La Misión Juvenil es instrumento para promover y captar vocaciones y es un medio de verificación de las motivaciones y aptitudes de los Formandos Oblatos o de otra Congregación. La Misión Juvenil es un tiempo de Gracia y de despertar espiritual. La Misión Juvenil es un medio práctico para ayudar a los jóvenes a aprender a dar testimonio concreto de Jesús y a conocerlo mejor en la acción. La Misión Juvenil es un medio privilegiado para ser evangelizado por los más pobres o alejados de la Iglesia o por los que trabajan duro bajo el sol radiante (32 a 35 grados de calor!). La Misión Juvenil es un medio especial que permite a San Eugenio de Mazenod salirse con la suya: ganar personas para Cristo y para María Inmaculada. La Misión Juvenil es una ocasión singular para ser tocado por la Realidad, descubrir nuevos aspectos de Dios, rezar y alegrase mucho.