1- Me llamó la atención el final del evangelio del lunes 6 pasado.
*¿Qué significa tocar a Jesús, hoy? Por supuesto, no es un tocar al Jesús histórico. Es un hecho: el mismo Jesús, Resucitado, vive y está entre nosotros. De ahí que surja la pregunta: ¿ Sé puede tocar a Jesús hoy? Para poder tocarlo, es preciso saber donde está y poder ubicarlo. Como amor que es nos habita, habita la comunidad que vive la entrega y el don de sí misma a los demás; habita al pobre, el enfermo, el necesitado, etc. “Tuve hambre... y me dieron de comer”: Mt 25.
* Pues bien, si quiero tocar a Jesús, en vivo y en directo, es preciso amar concretamente al enfermo, al necesitado, al empobrecido y al que a diario, el Señor pone en mi camino. Es preciso vivir el amor en la comunidad, sea en mi familia o en el grupo que integro. Es preciso amarme TAL COMO SOY.
*“QUEDABAN SANOS”: El tocar a Jesús enfermo, necesitado y empobrecido; el tocarlo en la vida familiar y comunitaria, el tocarlo en el respeto a mí mismo, SANA, es decir me llena de felicidad, me hace encontrarme a mí mismo, me hace experimentar que estoy habitado por El y vivenciar dicha experiencia.
* El vivir así no es sentimentalismo. Por el contrario, es exigente, sumamente exigente. Es simplemente SEGUIR EL CAMINO DE JESÚS. LA CRUZ.
2- Quiero referirme a la experiencia de misión que viví.
DESDE DENTRO, con Ustedes en Villa-Atamisquí; no toda la misión
sino la que abarcó 4 zonas de la Villa, a saber; la Lomita, Maracaná
y Lagunita Sur, Lagunita Norte y Matadero, Bartolomé Mitre y parte de
Lorenzo Lugones.
* No entro en el tema de la organización que me pareció excelente sino al Espíritu que animó al grupo.
* Cito los nombres de todos los que participaron. Para el Señor, son ALGUIEN, personas concretas que han sido llamados por El e invitados a la misión. Son Anabel, Angel, Anita, Cinthia, Claudio, Cristián, Darío, Emilio, Germán, Laura, Leo, Lorena, Marcelo, Martín, Melina, Melisa, Mónica, Norma, Omar, Paco, Paola, Sanatiel, Soledad y Pipo. También participaron de la misión: China, Evelia, María.
* Hacía años que no sentía tal clima de convivencia, de apertura al otro y del compartir entre nosotros lo que vivenciamos desde afuera.
* Creo que el mayor fruto de la misión no fue tanto el éxito en cuanto a la convocatoria de jóvenes, niños, y adultos sino lo que logramos a nivel interno, los que llegaron de distintos sitios y comunidades: SENTIRNOS COMUNIDAD, COMUNIDAD HABITADA Y ANIMADA POR CRISTO.
* Que, en una semana 24 misioneros de Córdoba, Tucumán, Chaco, Formosa, Buenos-Aires y Chile, además de los locales, con oración, entrega de sí mismo, responsabilidad, permanente esfuerzo por preparar la liturgia y las reuniones y realizar las tareas, pese al calor y al cansancio, hayan PALPADO Y GUSTADO el sueño de construir una comunidad, es digno de destacar.
* Que los mismo, invitados, e impulsados por el DESCONOCIDO que los HABITABA Y HABITABA EN LA COMUNIDAD en eso pocos días. Hayan regresado confirmados en la CONVICCIÓN de que es posible, donde vive y actúa uno, obrar el milagro de seguir edificando una comunidad, es SIGNO de la acción del Espíritu Santo.
* Del haber TOCADO A JESÚS en esa experiencia comunitaria de misión, como del haberlo TOCADO en las visitas diarias a todas las familias, escuchando, dialogando, tomando mate, compartiendo, privilegiando a los más humildes, a los ancianos, enfermos y necesitados, nace un imperativo que brota de la misma experiencia: no me puedo quedar de brazos cruzados, no puedo apearme del caballo de la misión, sea en mí casa, sea en mí parroquia, sea en mi lugar de trabajo o donde me encuentre:
“Sentía en mí algo así como un fuego ardiente aprisionado en mis huesos y aunque yo trataba de apagarlo, no podía” Jer 20, 9.
Es un camino de MUERTE a uno mismo: renuncia a sí mismo, entrega etc. Es un camino de VIDA (“quedamos sanos). Sentirme bien, experienciar a Jesús, irradiar alegría, etc., y así ser testigos de Cristo.
“LO QUE LOS
HOMBRES NECESITAN NO ES UIN DICURSO SOBRE DIOS SINO VERNOS ENAMORADOS DE LOS
POBRES, DE LA COMUNIDAD Y DE NOSOTROS MISMOS DONDE ESTA CRISTO”.