Misión en el Alto Napo - Setiembre 2009
HOLA ROBERTO:
Aprovecho esta oportunidad para saludarte y extiendas el mismo a Monseñor
Alberto Campos, P. Mauricio, P. Edgar y demás hermanos(as) misioneras
que hemos compartido durante los meses agosto y setiembre de este año
2009.
En primer término, quiero agradecerte a ti y a todos los que confiaron
en mi persona para ser parte de la misión del Vicariato Apostólico
de San José del Amazonas en el Alto Napo, en verdad, fue un sueño
hecho realidad que superó las expectativas que tenía sobre esa
parte de nuestro país. Hasta ahora pienso que lo expresado con mucha
sapiencia por el P. José Miguel de Rocafuerte (Ecuador) tiene mucha verdad.
Él sostiene que lo único bueno que tenemos los “MISHUS”
es la tecnología y la ciencia, lo demás es todo individualismo
y egoísmo. La cultura NAPORUNA es comunidad… ¡qué
realidad y verdad tan interesante!
Ha sido un aprender de todos los días que me queda corto poder expresar
lo sorprendente de haber encontrado tantas cosas interesantes en los indígenas
Kichwas. Tener en el viaje de la misión a un grupo de personas muy buenas
como las Hnas. Manuela y Janeth, además de Lalo, don Víctor y
Altimes, amén de las ocurrencias de Yoanela creo que ayudó bastante.
Asimismo tu debut como cura y misionero con pilas puestas facilitó la
cosa. Créeme que hasta hoy me da muchas vueltas en la cabeza y hasta
impotencia la actitud de la gente del gobierno para con nuestros hermanos INDÍGENAS.
Pero al margen de la situación política coyuntural, es importante
destacar el trabajo de la misión del Vicariato y el esfuerzo económico
para poder llegar a estas comunidades indígenas alejadas. Nomas es sacar
cuentas económicas y la verdad debe ser un desembolso muy significativo,
que al final vale la pena. El desplazamiento de un grueso número de personas
es por demás importante; en esta oportunidad la presencia de Pilar Arroyo,
el P. José Miguel, Dominica, Anna fue realmente muy valioso. Podríamos
decir que fue un equipo humano de lujo.
El tener que aprender de nuestros hermanos indígenas es realmente muy
valioso. La organización que aún permanece en ellos es digna de
destacar, sobre todo la inculturación que se pone de manifiesto cuando
se celebra la Misa, por ejemplo. La forma de vida adaptada a ellos de las hermanas
mercedarias con Manuela a la cabeza es encomiable, y digno también de
destacar. En un momento hablando contigo concluimos que se necesitarían
unos cinco curitas a tiempo completo para de alguna forma acompañar a
toda esta población en su fe a Dios.
Algunas amenazas sobre estas comunidades indígenas debe ser materia de
preocupación y acción. Pudimos comprobar la instalación
de las compañías petroleras a pesar de una “mesa de diálogo”
entre el ejecutivo y Aidesep. Del mismo modo la continua actividad de extracción
maderera ilegal (según los mismos indígenas siecoyas); también
la influencia de lo negativo de la cultura “Mishu” (mestiza), lo
más grave, el cultivo de coca y la micro comercialización de droga
en Santa Clotilde (esto lo digo por el testimonio de los jóvenes durante
el retiro), sumado a la actividad de lavado de oro en las playas del rio Napo…¡PREOCUPA!
Finalmente, la esperanza de que en un momento ese trabajo de la MISIÓN
que seguro será bendecido a pedido de nuestras oraciones para que se
de cada vez mejor, tendrá sus resultados con toda esa gente Quichua (Los
Kuyllurunas o Animadores Cristianos) principalmente que ya trabajan por la iglesia
continuando lo hecho por el P. Juan Marcos Mercier OFM, mas el aporte de las
hermanas misioneras y religiosas.
Mención aparte, es decir, que la gente toda, indígenas y mestizos
están casi en su totalidad desinformados o mal informados sobre los acontecimientos
del mundo, del país y de ellos mismos. Eso también preocupa. Pudimos
comprobar que en el Alto Napo ni siquiera sabían sobre la protesta de
mayo del 2009 en Copal Urco, menos sobre el conflicto. No hay televisión;
las radioemisoras son principalmente extranjeras; la única emisora peruana
que escuchan es radio La Voz de la Selva, pero que toca otros temas que no son
de su interés. El proyecto de radio creo que es necesario.
GRACIAS POR TODO…
Dios los bendiga
Bladimir Angulo Vásquez
Responsable de Prensa - Radio Amistad
Esta carta
es el testimonio de un laico que trabaja con nosotros los oblatos en el Perù.
Roberto Carrasco OMI