Estimad@s herman@s y amig@s:

Las noticias del Terremoto en el Perú ya están dando la vuelta al mundo, les escribo para informales que todos Oblatos estamos bien, ya me he contactado con todas la comunidades oblatas, la más cercana al epicentro es la Comunidad Oblata de Chincha, los PP. Pepe, Victor Atúncar y Carloman, y un joven canadiense de nombre Derek, todos están bien, el templo parroquial si ha sufrido serios daños. El Hno. Blaise se encuentra de vacaciones en el Canadá.
Las ciudades de Ica, Pisco y Chincha han sido las más afectadas, se han reportado hasta el momento 247 muertos y 829 de heridos. 80,000 damnificados porque miles de casas de adobe se vinieron abajo por la fuerte intensidad del sismo que alcanzo 7.9º en la escala de Richter.
Nuestra solidaridad y oraciones por las familias que han sido afectadas por este terremoto.

P. Victor Santoyo, OMI

A todos nuestros amigos y amigas:

Me recuerdo los diversos sufrimientos que tuvo que pasar Job en su vida. Y a pesar de ello, nunca dudó de Dios. Hace poco Perú hizo el pedido de ayuda para todos las comunidades campesinas del sur del país, por las heladas que se habían producido en los meses de Junio y Julio.
Hoy, parecía que estos problemas habían pasado y de pronto la tierra brotó en su fuerza natural, una fuerza que puede provocar nuevos rostros de sufrimientos. Como siempre, son los pobres los más afectados, las estadísticas de primera mano nos habla que el 90% de las casas de Ica han quedado muy dañadas, del mismo modo el 50% de las casas de Chincha y el 85% en Pisco, en algunos casos inservibles. La cantidad de muertos son 437 y van en aumento. Me preocupa la situación que seguirá después de esto, muchos negocios arruinados, muchos colegios destruidos y muchas familias que lo perdieron todo.
También podemos ver la otra gran fuerza que apareció luego de estos desastres naturales. La fuerza de la solidaridad, la fuerza de un pueblo pobre que en mil momentos diarios supieron responder ayudándose mutuamente. Dicen que los peruanos somos famosos por nuestras "polladas" (actividad económica de familias necesitadas, buscando la solidaridad de sus conocidos). Me llenaba de alegría ver las noticias que mostraban a miles de peruanos y peruanas que se acercaban para servir de ayuda, donar sangre, productos alimenticios, frazadas y tantas cosas más que servirían a estas familias en desastre.
Este mismo pueblo peruano al igual que Job, no ha perdido su fe en Dios a pesar de estos desastres. Siento que necesitamos hacer la experiencia del profeta Elías, pues, apareció el terremoto y Dios no estaba ahí, luego apareció una suave brisa y ahí estaba Dios que pasó delante suyo mostrando su Gloria. Hoy, esa suave brisa es la solidaridad de cada peruano y cada peruana; aunque en su pequeñez, ella es la fuerza de Dios que renueva la esperanza de un mundo nuevo para todos estos afectados por el terremoto.
Desde Bolivia, estamos de corazón con nuestra gente. Nosotros que hemos pasado por Chincha conocemos de sus sufrimientos, y nos quiebra ver la situación que les toca pasar. Hoy renovamos nuestra opción de nuestra presencia en Chincha, renovamos nuestro compromiso de darlo todo por ellos. Que Dios siga provocando a personas de todo el mundo a solidarizarse con nuestro pueblo.

P. Alberto Huamán omi