Hagamos realidad estas palabras de Maria Elena MOYANO:

"La revolución es afirmación a la vida, a la dignidad individual y colectiva; es ética nueva. La revolución no es muerte ni imposición ni sometimiento ni fanatismo. La revolución es vida nueva, es convencer y luchar por una sociedad justa, digna, solidaria al lado de las organizaciones creadas por nuestro pueblo, respetando su democracia interna y gestando los nuevos gérmenes de poder del nuevo Perú."

Se cumplen 18 años del asesinato de Maria Elena. La recordamos con mucho cariño, con mucha solidaridad, pero sobre todo con las manos puestas en los sueños que ella siempre tuvo: Construir un país con justicia, especialmente para los más pobres.

María Elena fue profundamente creyente, por eso profundamente comprometida con su pueblo y con el proyecto socialista. Maria Elena fué socialista y creyente. Así vivió y así murió.

El mayor monumento recordatorio a María Elena serán "Villas Salvadores" cada vez más desarrollados, sin pobreza ni exclusión. Ese fue el sueño de María Elena, sigamos construyéndolo.

Les comparto esta oración de acción de gracias que hizo el Padre Gustavo Gutièrrez, creador de la Teología de la Liberación, el día del sepelio de María Elena en la Plaza de la Solidaridad.

"Gracias Padre por la vida de María Elena. Gracias por habernos enseñado a través de ella cual es el camino para vencer el hambre que mata y las balas asesinas: La Solidaridad con Tú pueblo, la entrega, la esperanza y la alegría.
Aquellos que al hacerla volar en pedazos, pensaron que la hacían desaparecer, no han hecho sino esparcir la semilla de esta amiga nuestra en todos nuestros corazones, semillas de vida.
Gracias Padre ya que con su testimonio nos haz enseñado que no se obtiene la paz sino con la justicia.
Gracias Padre porque nos haz demostrado de que somos, como Pueblo, capaces de producir personas como María Elena. Y eso levanta nuestra Esperanza.
Gracias Padre por tu Amor en medio de nosotros. Si la muerte ignominiosa, indignante de María Elena fué una terrible noticia para nosotros, su vida es un mensaje de Paz, como el de esta ciudad a la que ella ayudó a construir.
Gracias Padre por todo eso."

Atte.
ROBERTO CARRASCO ROJAS, OMI
Misión Santa Clotilde - Río Napo - Loreto
Vicariato San José del Amazonas - Perú