Con los inmigrantes brasileños, buscadores de oro (02/11/2005 - Guyana Francesa)


El P. Elías LAGRILLE, Oblato francés, por mucho tiempo misionero en Brasil, actualmente forma parte del grupo oblato de Guyana francesa. Es cura de San Elías, un municipio aislado en el centro del bosque y poblado actualmente por un 90% de brasileños inmigrantes clandestinos. Son atraídos por los numerosos yacimientos de oro que se encuentran en los alrededores, en el bosque, y que se mantienen lo más secretos posible, para no atraer a otros buscadores de oro y para intentar escapar a los gendarmes.

Los brasileños se refugian en Guyana para huir de las dificultades económicas de su país y son atraídos por la posibilidad de encontrar oro. Les basta cruzar el río del Oyapock y están en condiciones de burlar los controles de los gendarmes.

In situ, es la ley de la selva, “el cada uno para sí mismo”. En los lavaderos de oro, la tarea se ha vuelto difícil tanto por las largas jornadas como por la dureza del medio ambiente. Pero no se desalientan nunca: El oro justifica todos los sacrificios. Deben ofrecer a toda costa a su familia, que permanece en Brasil, una calidad de vida más aceptable.

Una serie de estructuras procuran venir en su ayuda. Entre ellas, la Iglesia ocupa un lugar particular. El P. Elías Lagrille, OMI, comparte con la comunidad brasileña esta extraña vida. Intenta reunir regularmente a los habitantes con el fin de socializarlos y unirlos. Sólo la misa permite reunirlos. Los brasileños son un pueblo por sobre todo entusiasta; la fe les ayuda a seguir siendo dignos. (Según “Iglesia en Guyana”, octubre de 2005)