LOS “INDIGNADOS…”
P. Gregorio Iriarte o.m.i.

Es fácil juzgar, es cómodo ignorar, es tentador condenar… pero creemos, sin embargo, que lo más lógico frente a este sorpresivo movimiento de los “Indignados” (llamado también “M-15”), que va tomando características mundiales, es la de dejarnos interpelar. Presentamos, dada su novedad, algunas pistas para la reflexión.
Hay ciertos rasgos originales que caracterizan a este movimiento de los “indignados” que crece con gran dinamismo a nivel mundial: la libertad como valor absoluto, la exigencia de un cambio profundo, la heterogeneidad, la horizontalidad, le exigencia de una democracia real…etc.
Al principio parecía que se dirigía desde “el espacio real” ( la plaza, la calle) al Internet y ahora ha cambiado y va desde la calle a los “medios”.
Una de sus características más positivas es el sentido de solidaridad que va más allá de diferencias políticas, nacionales, económicas o religiosas de los cientos de miles que lo integran. Dentro del movimiento se da mucha importancia a la intercomunicación que no se limita al uso de las tecnologías modernas. Para ellos la comunicación se expresa y se vuelve movilización.
Manejan unas prácticas muy efectivas para auto-convocarse, deliberar en foros abiertos, tejer redes afectivas, lograr interconexión generando opinión pública y todo ello lo logran a través de sus asambleas y acampadas totalmente abiertas a todo el que quiera participar o criticar.
Aunque muchas personas no lleguen a comprender lo que pasa, en realidad son nuevas formas de organización, de movilización y de generar actitudes profundamente críticas y constructivas a la vez. Es un nuevo método de concientización que se desarrolla en la formación en la criticidad y en la creatividad.
Son muchos, sobre todo en los medios de comunicación, los que han insinuado que todo este masivo y original movimiento terminará en la organización de un partido político. Sin embargo, analizando el origen y las principales propuestas de este movimiento creemos que no será así.
El movimiento de los “indignados” (M-15) lanzó, desde el primer momento, unas críticas muy duras y muy reales en contra los partidos políticos.
Más bien, el movimiento invita y presiona para que los partidos políticos entren en un profundo proceso de reflexión y de revisión total, de tal modo, que sean expresión de una democracia real, con capacidad de escuchar y de servir al pueblo y no a sus propios intereses.
El movimiento en sí es pacifista; busca el cambio de estructuras y el cambio mentalidad. Es d lamentar que en algunos países se exprese con acciones violentas.
El actual modelo económico dominado por un capitalismo financiero, totalmente especulativo, según los “indignados” no es sostenible. Tendrá que cambiar radicalmente en un futuro próximo.
Los indignados seguirán siendo la voz cuestionadora que se alza en las calles y en las plazas públicas exigiendo mejores condiciones de vida sobre todo para los excluidos y desocupados. Seguirá exigiendo un cambio total en lo político y en lo económico. Seguirá gritando: “Queremos democracia real”, “No somos mercancía: la banca, al banquillo.”….