...a los 30 años de su martirio:
Testimonio de Monseñor Miguel Hesayne, en vísperas de cumplirse
el 4 de Agosto, 30 años de la muerte de Monseñor Enrique Angelelli.
TESTIMONIO DEL MARTIRIO DEL OBISPO ENRIQUE ANGELELLI
El 4 de agosto próximo se cumplen 30 años de la muerte del Obispo
de La Rioja ENRIQUE ANGELELLI. Hace 30 años que quiénes lo mataron
logran todavía matar su muerte…no obstante el clamor popular que
lo proclama ¡¡¡ el Obispo Mártir!!!- Yo también
me uno a este clamor. Tengo certeza moral de que fue asesinado por anunciar el
Evangelio de Jesús sin mimetismos o retaceos diplomáticos.
El 4 de agosto de 1976 encontrándome en el Obispado de Viedma recibí
la noticia oficial de la muerte del Obispo Angelelli ocasionada-según comunicaba
el cable- por un accidente autovimilistico. La noticia de su muerte me golpeó
muy hondo.Fue la triste muerte del amigo, confidente y lúcido consejero
pastoral. A la luz de la Fe en Jesús Resucitado, cuya presencia, el "Pelado"
como lo llamábamos…-irradiaba como anuncio pascual vibrante y claro
- el golpe de tristeza se me fue transformando hasta en una sensación de
victoria…:
¡¡¡el Pelado ha logrado la gracia del martirio cristiano!!!,
me dije y comencé a proclamarlo. Y lo que fue una instantánea intuición
se ha convertido ahora en una certeza.
Con la noticia de la muerte de mi hermano en el episcopado el Padre Obispo Enrique
Angelelli se me agolparon los recuerdos de los encuentros personales y reuniones
pastorales que mantuve con el amigo y pastor desde que lo conocí como integrante
notable de la COEPAL,primero y luego siendo yo obispo de Viedma en charlas personales
y las Asambleas Plenarias del Episcopado Pero una y otra vez, en los diversos
recuerdos de su gran riqueza de vivencia evangélica personal como de claras
y vigorosas orientaciones pastorales, resaltaba punzante la conversación
confidencial que mantuve con él quince días antes del 4 de agosto…Admiraba
su contagioso y vigoroso entusiasmo pastoral, su sereno y firme coraje y hasta
a veces sonriente anuncio del Evangelio a secas, orientado siempre hacia la construcción
de la nueva civilización del Amor y denunciando sin eufemismos la injusticia
social y la escalada de violencia y atropellos a la ciudadanía causados
principalmente por funcionarios del Estado; pero, día a día me preocupaba
su seguridad personal… Por eso, en esa conversación confidencial,
decidí aconsejarle que por un tiempo se ocultara, quizá haciendo
un viaje al exterior…De inmediato y con firmeza me contestó que NO.
De ninguna manera saldría fuera del país. "Mirá- me
dijo con serena firmeza-ahora me toca a mí"... " Si me oculto
o salgo de La Rioja seguirán matando a mis ovejas…" Corrían
días oscuros y tensos cargados de amenazas, detenciones y torturas de dirigentes
laicos de pastoral diocesana y el asesinato a mansalva de sus dos sacerdotes Murias
y Longville juntamente con el cruel asesinato del dirigente laico de pastoral
rural acribillado ante su esposa e hijos en su propia casa, por un grupo de las
Fuerzas Armadas.
Con estos antecedentes íntimos personales ¿ cómo no iba a
estar convencido del asesinato que le quitó la vida a Angelelli a causa
del Evangelio y por lo tanto considerarlo y proclamarlo mártir junto a
la gran mayoría del pueblo de Dios, libre de ideologías y prejuicios
políticos o recelos clericales?
Y esta íntima convicción de que Angelleli había sido asesinado
para silenciar su mensaje y acción pastoral, en forma providencial se transformó
en objetiva persuasión, al momento de leer el documento judicial que me
fue enviado desde el Juzgado de Instrucción N-1 en lo Criminal y Correccional
de la Ciudad de La Rioja (año 1983).
De acuerdo a documentación judicial, la certeza moral del asesinato de
Enrique Angelleli ha logrado la certeza judicial a tal punto que la Corte Federal
establece en forma indudable circunstancias que no pueden ser materia de controversia
y califica jurídicamente el caso Angelleli, en forma definitiva e incontrovertible,
homicidio calificado.
La patraña criminal del accidente provocado por una falsa maniobra que
habría cometido el Obispo Angelleli en ese momento, queda al descubierto
ante datos probados y asentados en la documentación de referencia-
Queda probado:
* que la camioneta fue encerrada por la izquierda al momento que se produce una
explosión…
* que el cuerpo del Obispo Angelelli quedó ubicado a veinticinco metros
del lugar final de la camioneta… con el cuerpo extendido y los pies juntos…mostrando
ambos talones pérdida de la piel sin ningún indicio de golpes o
contunciones en el resto del cuerpo… por eso, se infiere que fue arrastrado
hasta el lugar mencionado por intervención de los autores del hecho.
* que la camioneta presentaba una goma desinflada, cuya cámara tenía
un corte de trece centímetros, lo que no fue causa del vuelco según
pericial mecánica practicada.
Por estos datos y otras circunstancias, objetivamente probatorias, queda firme
la sentencia judicial que la "muerte de Monseñor Enrique Angel Angelleli
no obedeció a un accidente de tránsito, sino a un homicidio fríamente
premeditado y esperado por la víctima" reza la resolución del
Expediente Nº23.350 del Juzgado de Instrucción en lo Criminal y Correccional
N 1 de la Ciudad de La Rioja.
A este testimonio judicial se le puede agregar otros elementos de juicio ponderables
que confirman hasta la evidencia que nuestro Obispo argentino Angelelli fue asesinado.
Estas y otras muchas circunstancias y testimonios dejan la fundada certeza que
se quiso borrar hasta la misma muerte del perseguido Pastor riojano porque anunciaba
el Evangelio de Jesús a secas en el marco de plena fidelidad al Concilio
Vaticano II y su predica evangelizadora molestaba a los proyectos gubernamentales
provinciales y nacionales.
Uno hecho que hace poco tiempo se me ha trasmitido y estimo casi desconocido,
sumamente elocuente y que presume participación personal de las Fuerzas
Armadas y de Seguridad directa o indirectamente en el asesinato del Obispo Angelelli,
es el testimonio de la Religiosa enfermera diplomada que cumplía guardia
en la morgue del Hospital de la Ciudad de La Rioja ese día de la muerte
del Obispo. Le tocó limpiar el cadáver del Obispo Angelelli y al
darlo vuelta en la camilla se sorprendió por un orificio muy hondo en la
nuca del cadáver…Ante la exclamación de sorpresa de la Religiosa
enfermera, dos Oficiales de las Fuerzas Armadas y Seguridad que se encontraban
en custodia…de inmediato la retiraron de lo que era su tarea habitual ordenándole
textualmente: "Hermana Ud. no ha visto nada".
Ante este hecho y otros como el de pretender allanar el Obispado de La Rioja al
conocerse la muerte del Obispo ¿se puede, ni siquiera, dudar que de una
u otra manera que las Autoridades del Gobierno de facto y las Fuerzas Armadas
y de Seguridad tuvieron participación en la muerte de Angelelli a quién
no pudieron silenciar en vida? Esto es lo que restaría probar junto con
los civiles acusados en el Expediente citado y es competencia de la Cámara
Federal de Córdoba, competencia que le fuera otorgada por el Alto Tribunal
de la Corte Suprema. Pero esto interesa para llegar a una sentencia condenatoria
de los directos o indirectos ejecutores del crimen.
A nosotros como Iglesia Católica nos basta, hasta con grado de certeza,
de que el Obispo Enrique Angelelli fue asesinado y no murió por un accidente
automovilístico. No se comprende cómo las Autoridades Eclesiásticas
de ese entonces aceptaron esa interpretación oficial y dejaron en manos
de las Fuerzas Armadas y de Seguridad el cadáver del Obispo, sin al menos
un testigo del Episcopado para la correspondiente autopsia. Por eso, hoy por hoy
contando como contamos con el hecho histórico del asesinato del Obispo
Enrique Angelelli., urge esclarecer la verdad de los hechos sin dilación;
sin esperar actuaciones tribunalicias para llegar a otras instancias legales condenatorias
de los asesinos… que si se realizan, bien venidas en honor a la justicia.
Para difundir y confirmar la Fe Cristiana con mayor fuerza de lo Alto en nuestra
Patria, es hora que la Iglesia Católica en la Argentina reconozca en Enrique
Angelelli su primer mártir obispo argentino…porque siempre será
verdad que "sangre de mártires es semilla de nuevos cristianos"
( Tertuliano)
Una vez más, se cumple la afirmación evangélica que sale
de lo profundo del corazón de Jesús en plegaria a su Padre Celestial,
agradeciéndole la revelación de cosas importantes a gente sencilla.
(Lc.10,21) El pueblo de Dios de todas las latitudes del país y Latinoamérica
no creyó la versión oficial. El pueblo de Dios desde que se conoció
la triste noticia de la muerte del obispo riojano Angelelli lo viene aclamando
como Mártir de la Fe Cristiana. El 4 de agosto el Pueblo de Dios celebra
el triunfo martirial del Obispo de los pobres que dio su vida hasta la muerte
para anunciar el Evangelio de Jesús al servicio del pueblo riojano en primer
lugar y al mundo que pudo alcanzar.
Al cumplirse 30 años de su muerte martirial me uno-una vez más-
al clamor del Pueblo de Dios para celebrar su gloriosa muerte a la luz de la Fe
Cristiana con la esperanza que pronto podamos celebrar gozosos y agradecidos en
la liturgia católica la festividad de Enrique Angelelli Obispo y Mártir,
supremo acto evangelizador para gloria de Dios Bendito.
MIGUEL ESTEBAN HESAYNE
obispo