Desde hace algún tiempo, se han tomado iniciativas que nos llevan a pensar en la “pastoral de fronteras” (por ejemplo, niños de la calle y en situación de calle, VIH positivos, correccionales para menores, pastoral juvenil, proyectos de economía solidaria, etc.).
La formación es uno de los ministerios que ocupa más personal oblato, logrando en ello establecer equipos para cada una de las etapas de la misma.
Nuestro ideal: “Construir en cimientos sólidos que respondan a la realidad del nuevo milenio, que dé consistencia, vida, ánimo, visión y futuro a la misión oblata en los tres países de nuestra Provincia”.