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Promoción del créole, la lengua de la gente, en la liturgia, en
la predicación, en nuestra vida apostólica; y la utilización
de música y danzas como expresión de nuestra fe.
:: Fundación del Colegio Seminario Menor De Mazenod
en 1945, dos años después de nuestra llegada, para estimular las
vocaciones haitianas: cuatro obispos (dos oblatos y dos diocesanos) y muchos
sacerdotes estuvieron entre sus alumnos.
:: Aceptación de muchas parroquias, primero en la diócesis
de Les Cayes y más tarde en Puerto Príncipe, capital de Haití,
y en Fort-Liberté: 20 parroquias en total, con el objetivo de revitalizarlas
y estructurarlas.
:: Establecimiento de las estructuras básicas, construcciones
a prueba de ciclones y reparaciones de iglesias, casas parroquiales, capillas,
escuelas y dispensarios.
:: Organización de la enseñanza catequética,
de los archivos parroquiales, trabajos caritativos, movimiento de acción
católica, devociones populares y movimiento carismático.
:: Predicación periódica de la Gran Misión
al pueblo y el retiro cuaresmal anual.
:: Promoción de la educación de la juventud y
establecimiento de algunas escuelas elementales parroquiales y escuelas dirigidas
por congregaciones religiosas, así como algunas escuelas secundarias
o profesionales.
:: Formación de líderes laicos por medio de comunidades
eclesiales de base y presencia en los diversos comités, como Justicia
y Paz, comité litúrgico, consejo parroquial, conferencias San
Vicente de Paul, etc.
:: Promoción del crecimiento de la comunidad cristiana
mediante la formación de grupos comunitarios, cooperativas, uniones de
crédito, etc.
:: Tener un programa bien definido para fomentar las vocaciones
y la formación primera.
:: Participación en misiones ad extra, como Colombia,
Cuba, Guyana francesa: escolásticos en experiencia pastoral o realizando
estudios en Colombia, en Guyana y en Lyon.
:: Trabajo en tres áreas relacionadas con el carisma
oblato:
# Búsqueda y cuidado de leprosos y de víctimas
del SIDA;
# Especial atención a los niños de la calle;
# Ministerio en la prisión.
2.
Nuevas urgencias:
a) Estado de transición y cambios:
el creciente número de jóvenes Oblatos haitianos está reemplazando
a los mayores, que habían venido de países donde las vocaciones
están disminuyendo hoy. La transición queda reflejada en estos
números: la Provincia cuenta con 2 obispos, 71 sacerdotes, 7 hermanos,
45 escolásticos, lo cual da un totalde 125 Oblatos. De éstos,
hay 1 canadiense, 1 holandés, 2 franceses, 2 belgas, 11 americanos y
109 haitianos. Este año tenemos 11 novicios y 8 prenovicios.
b) El Proyecto Inmensa Esperanza: para
nosotros supone una Visión Misionera para la próxima década:
“Para estar presente proféticamente en el corazón de las
nuevas realidades que hay en la sociedad y en la Iglesia de los pobres de Haití”.
El desafío para nosotros, individualmente y como comunidad, es ser hoy
testigos de esperanza para nuestra gente en todos los aspectos de nuestras vidas.
Un desafío que debe mostrar de modo concreto que estamos presentes y
que acompañamos a nuestra gente con estrategias y medidas apropiadas.