La Misión de Colombia

Breve historia

Bajo la iniciativa del Arzobispo de Cartagena, Carlos José Ruiseco Viera, los Misioneros Oblatos de María Inmaculada de la Provincia de Haití fundaron la Misión de San Basilio en Colombia, con el objetivo de servir a los Afro-caribeños de la zona. Esta misión se lanzó oficialmente el 25 de enero de 1994 con una Misa solemne en la iglesia de San Marcos de Malagana presidida por Mons. Ruiseco.

La nueva zona de misión comprende las Parroquias de San Marcos de Malagana y San Cayetano con sus respectivas veredas (pequeños poblados) como Palenque, Sincerín, Mandinga, El Vizo, la Playa, la Bonga, etc.

El P. Pierre Antoine Paulo, OMI, nombrado Superior de la nueva Misión, empezó el trabajo pastoral con otros tres oblatos: Los PP. Roberto Schwenker, OMI, Raymond Moncoeur, OMI y el seminarista Dieusait Charles, OMI. Por un tiempo han servido en la Misión los PP. Edy; Adrián; Cardoso, y como seminaristas Wilmar Vergara y Erasmo de Brasil.

En Julio del año 2000, los Oblatos llegaron a Bogotá para empezar un apostolado vocacional. Al año siguiente se estableció una casa de Prenoviciado con 10 candidatos.

Unos años después llegaron de la Provincia de USA, el Hno Valmond Lecler y el P. Paul Hugues. También de la Provincia de Haití vinieron 4 seminaristas para estudiar en el Seminario de San Carlos Borromero de Cartagena: Frisner Anglade; Joseph Jean Louis; Carlos Lima y Thélemaque Florville.

En 2004, llegaron otros miembros para reforzar el grupo ya presente. El P. Jean Hérick Jasmin, recién ordenado sacerdote, está asignado a la Misión de Colombia en la casa del prenoviciado de Bogotá como acompañante espiritual, entre tanto está estudiando un postgrado en teología en la Universidad Javeriana. El P. Ethener Chéry fue nombrado en Mahates después de una experiencia en Malagana y los seminaristas Haitianos Jhon Víctor y Joseph Beauduis, en la Parroquia de San Marcos en Malagana.

El P. Pedro, después de 7 años de servicio en la misión, fue nombrado Obispo en la Arquidiócesis de Port-de-Paix en Haití. El P. Roberto Schwenker, de feliz memoria, falleció en la Misión, el 17 de marzo de 2004, en Ciudad Bolívar, Bogotá. Los PP. Ethener, Cardozo, Pablo, Moncoeur, Hedí, regresaron a su tierra natal después de unos años de servicios.


Estado actual de la Misión

Mirando los 12 años de presencia apostólica de los Oblatos en Colombia se nota que la Pastoral vocacional suele ser la segunda prioridad. Ahora, la misión cuenta con 2 diáconos oblatos colombianos (Narciso Jiménez Gaviria, Hugo Santana Delgado), 8 prenovicios, 1 escolástico en teología en Bolivia (Darwin Barraza).

En cuanto al personal actual, por este año 2006 tenemos en la Misión 11 Oblatos, con el P. Roger Hallée como Superior desde tres años. 5 sacerdotes de los cuales 4 son originarios de Haití, 1 Norteamericano; 1 Hermano de la Provincia de EE.UU.; 2 diáconos; hay 3 escolásticos, 1 de Colombia (Darwin) y 1 de Haití (Max Antoine), 1 de Brasil (Macario F. de Sousa).

Para el servicio pastoral, especialmente a la gente más abandonada, que es el objetivo primario de los Oblatos, por el año 2006, la Misión cuenta con 6 comunidades Apostólicas en el país: 3 Parroquias (Malagana, Pozón, Mahates), que cuentan con el servicio de los PP. Antonio St-Hilaire, Frisner Anglade y Roger Hallée. Una casa en Cartagena (el economato de la misión), asegurado por el Hno Valmond. Una residencia en Bogota, el Prenoviciado con el servicio de Jean Louis y Jean Hérick, incluso la pastoral en Ciudad Bolívar (Fajep).


ESTRUCTURAS DE LA MISIÓN DE COLOMBIA

GOBIERNO DE LA MISIÓN

Para el crecimiento y extensión geográfica de la Misión de Colombia, se ve necesario tener las estructuras adecuadas que pueden facilitar la participación de todos sus miembros en la orientación y la preparación de las decisiones relativas a la Misión. Para ello:
1. Se erige el Distrito de Cartagena que comprende las comunidades oblatas existentes a nivel de la arquidiócesis de Cartagena.
2. Se erige el Distrito de Bogotá que comprende las comunidades oblatas existentes en la Provincia eclesiástica de Bogotá.
3. Se elegirá al principio de cada año civil, un animador y un asistente animador en cada Distrito por los miembros del mismo.
4. El animador de Distrito juega también el papel de miembro del Consejo de la Misión.
5. El Superior de la Misión es asistido por un consejo de tres miembros. Estos hacen parte del gobierno de la misión dando su parecer al Superior, emitiendo sus votos de acuerdo con las disposiciones del derecho canónico de la Iglesia Católica y de las Constituciones y reglas de la Congregación Oblata.
5.1 Los dos animadores de Distrito juegan el papel de consejeros.
5.2 El tesorero de la Misión es el tercer consejero.

EL COMITÉ DE FORMACIÓN

El papel del Comité de Formación Oblato de la Misión de Colombia consiste en establecer un programa de formación adaptado a la cultura local. El Comité tiene la responsabilidad de permitir la realización del proceso formativo en el orden que sigue:
1. La aceptación del candidato al Prenoviciado
2. La evaluación de los Prenovicios
3. La presentación de los candidatos al Noviciado
4. La evaluación continúa de los Oblatos a votos temporales dentro de la formación primera.

En su responsabilidad, el comité de formación debe asegurar la continuidad en la formación entre las diferentes etapas: desde el aspirante, Prenovicio y Novicio.
El comité de formación está formado por los miembros siguientes:
- El Superior de la Misión (P. Roger M. Hallée, OMI)
- El Director del Prenoviciado (P. Joseph Jean Louis, OMI)
- Un miembro elegido por cada distrito (P. Jean Hérick Jasmin, OMI)

ORIENTACIÓN VOCACIONAL

Partiendo de las Normas Generales de la Formación que se dan como objetivo el crecimiento del hombre apostólico por el carisma oblato (CC. 46-47), presentamos una síntesis de unas pautas que nos pueden ayudar en la formación de los jóvenes colombianos que manifiestan el deseo de ingresar a la vida religiosa a través de la Congregación Oblata.

El acompañante orienta, guía al joven y tiene como papel las siguientes:

1. Ayudar al aspirante a despertar o discernir su vocación para reforzar sus motivaciones por medio de encuentros mensuales con otros aspirantes.
2. Formar el aspirante a ser libre según el Evangelio e introducirle al aprendizaje de la corresponsabilidad.
3. Acompañar al joven en su crecimiento humano-espiritual e intelectual.
4. Asegurar una formación que contribuye a su crecimiento integral y que se continúa toda su vida (CC.47b).
5. Que la formación sea insertada en la realidad colombiana con apertura a las demás cultura.
6. Establecer un estilo de vida de confianza con varias ramas, tales: la Oración, el estudio, la Pastoral, la Convivencia.
En fin, en todo eso, hay que tener en cuenta que es el joven mismo que forma su propia personalidad como agente principal de su formación.

ORIENTACIÓN PASTORAL

Desde el inicio, la pastoral Afro-Caribeña ha sido una prioridad de la misión Oblata en Colombia. Con el objetivo de seguir siendo fiel a esta opción, se opta por las siguientes decisiones:
1. Mantener como prioridad nuestro trabajo pastoral con las comunidades Afro-Colombiana.
2. Intensificar la pastoral Afro-Caribeña en Palenque, mostrando más interés por el dialecto y la cultura sin descuidar los otros pueblos donde existen comunidades negras.
3. Participar en una manera más concreta y dinámica en la comisión de la pastoral Afro-Caribeña al nivel nacional e internacional.
4. Fiel a nuestra prioridad, y con respecto a la petición del Mons. Carlos José Ruiseco Viera, Arzobispo jubilado de Cartagena, se acepta también, la responsabilidad pastoral del pueblo Afro-Caribeña ubicado en la parroquia San Roque de Mahates.
5. En su esfuerzo de una evangelización inculturada, la misión de Colombia, eventualmente tendrá en cuenta también las otras etnias y categorías de personas existentes, por ejemplo los desplazados, las comunidades indígenas, etc.
6. A la petición personal del Arzobispo de Bogotá, el cardenal Pedro Rubiano Sáenz, pidiendo una presencia pastoral a las numerosas familias desplazadas por la violencia, fue aceptado de establecer una comunidad apostólica oblata en una porción de la parroquia Nuestra Señora del Lucero en Ciudad Bolívar, Bogotá.